Teté-coach

Teté García Martínez

Mi nombre es Teresa García Martínez pero de forma cariñosa, mi entorno más cercano me llama Teté.

Para conocerme mejor y entender cómo he llegado hasta aquí os resumo lo que destaco como los momentos, los maestros y los guías de mi vida.

Soy la segunda de dos hermanos. Tres años antes de que yo naciera vino al mundo mi hermano Javi, uno de mis maestros. A los dos años de vida le diagnosticaron una enfermedad que marcaría nuestras vidas. Recuerdo mi infancia muy feliz pero también recuerdo que me hice consciente de la vida mucho antes de lo que me correspondía por edad. Tener a Javi en mi vida es algo de lo que me siento tremendamente agradecida a diario, con él he aprendido a ser responsable, a saber lo que significa el verdadero amor incondicional y a entender que todo tiene su para qué.

Crecí en el seno de una familia empresaria y ese espíritu emprendedor forma parte de mi adn y me ha acompañado siempre. Por eso mi formación y los primeros años de desarrollo profesional estuvieron vinculados con el mundo de la empresa, primero en la familiar y luego en las mías propias.

Me casé, tuve dos hijas y mientras vivía una vida exitosa desde un prisma más superficial, de cara al exterior, teniéndolo todo, trabajo, familia, dinero, salud, viajes, vida social… la vida me daba un golpecito a ver si me enteraba de algo de lo que realmente es la vida y para que estamos aquí.

Mi segunda hija tuvo un accidente con nueve meses. Recuerdo perfectamente aquel día, no hay detalle que se me escape, porque ese día cambió nuestro rumbo, el de ella, el mío y el de toda mi familia.  Fue una etapa durísima, triste, pero a su vez sanadora. Es a partir de ahí cuando empieza mi búsqueda del sentido de la vida, entender lo que me estaba pasando, primero mi hermano,  luego mi hija. Quería entender qué pasaba, que significaba todo esto.

Así empieza mi crisis personal, mi declive, mi resurgimiento y mi camino en el desarrollo personal. Tras el accidente de mi hija cambié mi vida, lo dejé todo a nivel profesional, cerré las 2 empresas que había creado, me separé y me dediqué casi en exclusiva a mis hijas.

Durante toda esta crisis personal y existencial recurrí a distintos profesionales que me ayudaron y guiaron a descubrir mi interior, a conectar conmigo misma y con la vida, con esa vida que es tan grande, que cuando tú tienes tus planes ella también tiene los tuyos, y fue así como en ese despertar de conciencia me leí el libro de Borja Vilaseca “El principito se quita la corbarta” y descubrí el Master de Desarrollo Personal y Liderazgo con el que me inicié en este camino.

Después llegaron el Coaching, la PNL, las Constelaciones Familiares, la Gestalt y otras herramientas con las que ayudar a la personas a encontrarse consigo mismas, a descubrirse, a saber quiénes son, qué quieren y cómo conseguirlo. En definitiva, descubrí mi misión, mi pasión y mi vocación que es acompañar a las personas en su proceso de crecimiento personal en un entorno urbano y con el ritmo de vida del siglo XXI.

Me faltaba encontrar el lugar y ya lo tengo. Espacio by Teté.